sábado, 30 de mayo de 2015

LITERATURA INDISPENSABLE

 
 
 
100 Mejores Cuentos de la Literatura Universal. Y no sólo es una lista, haciendo click en el titulo de cada cuento pueden leerlo.
  1. Aceite de perro – Ambrose Bierce
  2. Algunas peculiaridades de los ojos – Philip K. Dick
  3. Ante la ley – Franz Kafka
  4. Bartleby el escribiente – Herman Melville
  5. Bola de sebo – Guy de Mauppassant
  6. Casa tomada – Julio Cortázar
  7. Cómo se salvó Wang Fo – Marguerite Yourcenar
  8. Continuidad de los parques – Julio Cortázar
  9. Corazones solitarios – Rubem Fonseca
  10. Dejar a Matilde – Alberto Moravia
  11. Diles que no me maten – Juan Rulfo
  12. El ahogado más hermoso del mundo – Gabriel García Márquez
  13. El Aleph – Jorges Luis Borges
  14. El almohadón de plumas – Horacio Quiroga
  15. El artista del trapecio – Franz Kafka
  16. El banquete – Julio Ramón Ribeyro
  17. El barril amontillado – Edgar Allan Poe
  18. El capote – Nikolai Gogol
  19. El color que cayó del espacio – H.P. Lovecraft
  20. El corazón delator – Edgar Allan Poe
  21. El cuentista – Saki
  22. El cumpleaños de la infanta – Oscar Wilde
  23. El destino de un hombre – Mijail Sholojov
  24. El día no restituido – Giovanni Papini
  25. El diamante tan grande como el Ritz – Francis Scott Fitzgerald
  26. El episodio de Kugelmass – Woody Allen
  27. El escarabajo de oro – Edgar Allan Poe
  28. El extraño caso de Benjamin Button – Francis Scott Fitzgerald
  29. El fantasma de Canterville – Oscar Wilde
  30. El gato negro – Edgar Allan Poe
  31. El gigante egoísta – Oscar Wilde
  32. El golpe de gracia – Ambrose Bierce
  33. El guardagujas – Juan José Arreola
  34. El horla – Guy de Maupassannt
  35. El inmortal – Jorge Luis Borges
  36. El jorobadito – Roberto Arlt
  37. El nadador – John Cheever
  38. El perseguidor – Julio Cortázar
  39. El pirata de la costa – Francis Scott Fitzgerald
  40. El pozo y el péndulo – Edgar Allan Poe
  41. El príncipe feliz – Oscar Wilde
  42. El rastro de tu sangre en la nieve – Gabriel García Márquez
  43. El regalo de los reyes magos – O. Henry
  44. El ruido del trueno – Ray Bradbury
  45. El traje nuevo del emperador – Hans Christian Andersen
  46. En el bosque – Ryonuosuke Akutakawa
  47. En memoria de Paulina – Adolfo Bioy Casares
  48. Encender una hoguera – Jack London
  49. Enoch Soames – Max Beerbohm
  50. Esa mujer – Rodolfo Walsh
  51. Exilio – Edmond Hamilton
  52. Funes el memorioso – Jorge Luis Borges
  53. Harrison Bergeron – Kurt Vonnegut
  54. La caída de la casa de Usher – Edgar Allan Poe
  55. La capa – Dino Buzzati
  56. La casa inundada – Felisberto Hernández
  57. La colonia penitenciaria – Franz Kafka
  58. La condena – Franz Kafka
  59. La dama del perrito – Anton Chejov
  60. La gallina degollada – Horacio Quiroga
  61. La ley del talión – Yasutaka Tsutsui
  62. La llamada de Cthulhu – H.P. Lovecraft
  63. La lluvia de fuego – Leopoldo Lugones
  64. La lotería – Shirley Jackson
  65. La metamorfosis – Franz Kafka
  66. La noche boca arriba – Julio Cortázar
  67. La pata de mono – W.W. Jacobs
  68. La perla – Yukio Mishima
  69. La primera nevada – Julio Ramón Ribeyro
  70. La tempestad de nieve – Alexander Puchkin
  71. La tristeza – Anton Chejov
  72. La última pregunta – Isaac Asimov
  73. Las babas del diablo – Julio Cortázar
  74. Las nieves del Kilimajaro – Ernest Hemingway
  75. Las ruinas circulares – Jorge Luis Borges
  76. Los asesinatos de la Rue Morgue – Edgar Allan Poe
  77. Los asesinos – Ernest Hemigway
  78. Los muertos – James Joyce
  79. Los nueve billones de nombre de dios – Arthur C. Clarke
  80. Macario – Juan Rulfo
  81. Margarita o el poder de Farmacopea – Adolfo Bioy Casares
  82. Markheim – Robert Louis Stevenson
  83. Mecánica popular – Raymond Carver
  84. Misa de gallo – J.M. Machado de Assis
  85. Mr. Taylor – Augusto Monterroso
  86. No hay camino al paraiso – Charles Bukowski
  87. No oyes ladrar los perros – Juan Rulfo
  88. Parábola del trueque – Juan José Arreola
  89. Paseo nocturno – Rubem Fonseca
  90. Regreso a Babilonia – Francis Scott Fitzgerald
  91. Solo vine a hablar por teléfono – Gabriel García Márquez
  92. Sobre encontrarse a la chica 100% perfecta una bella mañana de abril – Haruki Murakami
  93. Tlön, Uqbar, Orbis Tertius – Jorge Luis Borges
  94. Tobermory – Saki
  95. Un día perfecto para el pez plátano – J.D. Salinger
  96. Un marido sin vocación – Enrique Jardiel Poncela
  97. Una rosa para Emilia – William Faulkner
  98. Vecinos – Raymond Carver
  99. Vendrán lluvias suaves – Ray Bradbury


CHIMENTERÍO AMARILLO PRO (5)



$154 millones para viviendas olímpicas
La Jefatura de Gobierno aprobó la licitación. La empresa Cavcon SA resultó adjudicataria de las obras que albergarán a los deportistas en los JJOO de la Juventud 2018.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, aprobó la licitación correspondiente a la construcción de viviendas en la Villa Olímpica, destinadas a albergar a los deportistas que compitan en los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se celebrarán en 2018 en la Ciudad de Buenos Aires. 


La obra en cuestión fue adjudicada a la firma CAVCON SA por un monto total de 154.853.714,71 pesos, 17 millones menos que lo establecido en el presupuesto oficial. La empresa fue fundada por el arquitecto Eduardo Corbacho en 1999, y está enfocada en el desarrollo de tierras suburbanas con financiamiento público.
En primera instancia, los edificios albergarán a las delegaciones de todo el mundo que participen en estos JJOO de la Juventud, y luego se utilizarán como viviendas a las que se podrá acceder mediante créditos.
El seguimiento de la construcción estará a cargo del ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín, quien deberá “suscribir la pertinente contrata con la empresa adjudicataria y dictar todos los actos administrativos que fueren necesarios para la materialización, control y ejecución de la obra desde su inicio hasta su finalización y recepción definitiva, así como las modificaciones de obra y ampliaciones de plazo, y su rescisión, en caso de corresponder”, según consigna el Boletín Oficial. 



2)

QUE ROMPE, NO PAGA
La Ciudad gasta millones en mantener veredas
La cartera que conduce Eduardo Machiavelli destinará $4 millones. La empresa adjudicada es Ecomlat S.A. para dos zonas de la Ciudad.
La Secretaría de Gestión Comunal y Atención Ciudadana de la Ciudad aprobó la contratación directa para mantenimiento de veredas, por 4.000.000 de pesos. Se suma a los varios millones que el Gobierno de Mauricio Macri ya viene gastando en aceras rotas.
“Apruébase la contratación directa N° 3787/SIGAF/2015 para la contratación de aceras rotas reparación Zona 3. Adjudícase la obra establecida en el artículo 1° de la presente a la firma Ecomlat S.A., $1.999.820”, señala el Boletín Oficial de este martes.
Mediante la disposición N° 115/DGTALCIU/15, se aprobó $1.999.820 para la misma empresa, para la Zona 4.
A fines del año pasado, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad llamó a licitación para la rehabilitación y mantenimiento de aceras, por $ 53.171.471,73. Las veredas rotas y su costoso mantenimiento ya son un común en territorio porteño.
El propio Gobierno de la Ciudad a dio a conocer un informe, en el cual especifica que, por día, se rompen 300 calles y veredas y sólo se arregla la mitad; a una semana de que se aprobara en la Legislatura una ley que prevé sanciones para empresas que no cumplan en tiempo y forma.
De los más de 46.700 m2 que cada mes rompen las empresas, unas 300 aberturas diarias en promedio, cerca de la mitad no son reparadas en tiempo y forma.
3)
JÓVENES PRO
Elecciones y dinero
La agrupación juvenil macrista elegirá a un nuevo presidente a fin de año. Cuatro son los candidatos que se anotaron en la disputa. Cargos, espacios en listas, viáticos para política, consolidarse como un acto de poder y ganar peso en la toma de decisiones, las plataformas principales.
Las elecciones de julio y octubre no son los únicos comicios que se encuentran en el horizonte cercano del macrismo. Luego de que terminen todas ellas, la agrupación juvenil Jóvenes PRO deberá elegir un nuevo presidente. No se trata de una cosa menor, debido a que quien resulte electo tendrá a su disposición una considerable caja para “hacer política”.
Cuatro son los candidatos que buscarán reemplazar al actual presidente, el concejal de la ciudad de Mendoza, Gustavo Senetiner. Se trata de la subsecretaria de Juventud de la Municipalidad de Vicente López, Verónica Barbieri, quien además comanda a la agrupación en la provincia de Buenos Aires; el actual secretario de Organización Política, Yamil Santoro; el dirigente entrerriano Emanuel Gainza, cercano al senador nacional Alfredo de Angelis; y el coordinador del área de Diversidad e Inclusión de la Fundación Pensar, Pedro “Piter” Robledo.
Los cuatro buscarán conseguir los avalaes de los 70 delegados que se reunirán en una asamblea en noviembre. Todavía no se definió la fecha de los comicios.
El sistema de votación es el siguente: cada provincia cuenta con un presidente partidario que tiene un voto. Además de él, también participan los delegados de cada provincia, que se distribuyen en relación a la población. El número mínimo es 1, mientras que el máximo, que corresponde a Buenos Aires, es 7. Según estimaciones previas a los comicios, la tendencia indicaría una igualdad en partes iguales entre Santoro, Barbieri y Gainza, con pocos indecisos.
Santoro, quien además es asesor de la diputada nacional Patricia Bullrich, es el único de los candidatos que competirá en noviembre que se desempeña en territorio porteño.
“La militancia en la Ciudad, si se demuestra capacidad, se premia con algún cargo. Y al ser la fuerza predominante en ese territorio es bastante simple otorgarlo”, explicó a Qué una calificada fuente de la agrupación.
“Si se tiene en cuenta que se trata de un espacio que viene en una etapa de constante crecimiento, con presencia en casi todas las provincias, es algo muy tentador”, consideró el secretario General de Jóvenes Pro, Gonzalo Turdera.
La elección tuvo un comienzo con algunas turbulencias. A princi-pios de 2015, el presidente del PRO, Humberto Schiavoni, realizó una reunión con varios referentes para impulsar una lista unificada. Aunque esa medida contó con el aval de Senetiner y de Gainza, fue rechazada por el resto.
Lo que sí se pactó allí fue la postergación de los comicios, que tenían que ser en mayo, para que no se pisen con la elección nacional. Esa medida fue presentada por Robledo. Entre los puntos del acuerdo, se estipuló la extensión del mandato de Senetiner hasta noviembre.
El siguiente encontronazo tuvo como protagonista a Gainza. En lo que muchos consideraron un intento de manipular la elección, el entrerriano “movió hilos” para intentar conseguir una modificación del estatuto. En diálogo con Qué, Gainza negó tales acusaciones.

No son pocos los que indican que su rival principal será Santoro. Ambos aceptan que su relación no es buena y que man-tienen muchas dife-rencias, algunas de ellas bien marcadas.
“Con Yamil tenemos una diferencia en la ideología”, afirmó Gainza, mientras que Santoro remarcó que ambos “son liberales” y que sus pro-blemas pasan por manejos internos.
Barbieri es la tercera pata de la mesa. Su cercanía con Jorge Macri, y el espaldarazo que ganó éste en los últimos días, indicarían que ella tiene una chance concreta de ocupar un lugar en la lista de diputados nacionales del PRO en la provincia de Buenos Aires, motivo por el cual muchos consideran que terminará por declinar sus aspiraciones para conducir la agrupación. Aunque desde su entorno desestimaron esa información. “Puede hacer ambas cosas tranquilamente”, expresaron. No obstante ello, nadie duda de que continuará en su lugar de referente en territorio bonaerense.
El candidato restante es Pedro Robledo, quien se hizo conocido luego de ser agredido físicamente por su condición sexual. Todos coinciden en que es el que goza de mayor instalación en la opinión pública. Como el resto, también tiene su objetivo de cara a octubre, ser el subsecretario Nacional de la Juventud de ganar Macri la Presidencia. “Lo importante es que los demás candidatos puedan hacer lo que dicen. Mi propuesta es que Jóvenes mire a 2019 con la ganas de meter candidatos en listas”, dijo.
Mientras los cuatro candidatos plantean sus proyectos, los ex integrantes de la agrupación, principalmente en la Ciudad, se mantienen ajenos a lo que sucede.
El secretario de Gobierno, Marcos Peña, directamente no tiene intención de meterse, aunque varios referentes le responden a él; el presidente del Ente de Turismo, Fernando de Andreis, tampoco. Lo mismo se aplica a la cabeza de la lista de legisladores porteños, Francisco Quintana y su compañero en la nómina, Maximiliano Sahonero.
4)

Quejas y demoras en obras de Premetro
La primera estación ya debería estar finalizada. Sin embargo, los vecinos de Villa Lugano denunciaron que las obras están paradas.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció a comienzos de este año la renovación de cinco estaciones del Premetro. Para el mes de abril, la parada Nuestra Señora de Fátima ya debería haber sido inaugurada. Sin embargo, las obras volvieron a retrasarse y, según los vecinos, los obreros ni siquiera aparecen. Como si fuera poco, el tranvía no se detiene en esta estación porque la plataforma ya fue removida para su restauración.
Desde Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), a cargo del proyecto, explicaron que las obras se demoraron porque encontraron un caño paralelo a uno de los andenes que “obligó a prever nuevos ajustes” y, además, que el suelo del predio fue rellenado años atrás, por lo que se debieron hacer ajustes en los cálculos para la colocación de columnas de material.
La primera etapa de la puesta en valor de las 17 estaciones de Premetro debería estar finalizada para la segunda quincena de abril. Hoy, a fines de mayo, la obra está parada. En noviembre del año pasado, SBASE llamó a licitación para instalar señalética en los subtes de la Ciudad por el monto de 30 millones de pesos, mientras que en febrero, la Ciudad invirtió 8 millones de pesos en la colocación de 60 pantógrafos, destinados el mantenimiento de los vagones.
El Premetro, un servicio utilizado por 20 mil personas por día, permanece en el olvido. El proyecto quedó trunco y los vecinos aguardan su finalización.
5)
LA REMERA DEL CHE
A Macri le gusta ser revolucionario
El jefe de Gobierno porteño le dio el visto bueno a las remeras que hicieron en la Dirección General de Políticas de Juventud del GBCA.
Mauricio Macri aceptó la remera que lo muestra con una barba similar a la de Ernesto “Che” Guevara, que fue presentada en un acto en La Plata la semana pasada.
“Macri es Revolución” lee la remera creada por la agrupación Jóvenes PRO, y popularizada hace semanas.
Sin embargo, su génesis se encuentra en un departamento clave del Gobierno la Ciudad de Buenos Aires. Un militante llamado Dante De Agostino fue el encargado de la creación y difusión de la imagen.
De Agostino, que trabaja en la Dirección General de Políticas de Juventud, afirma en su Facebook que no es una alusión al Che Guevara, sino al “Mauricio Revolucionario”.

Otro de los inventos de la Dirección General de Políticas de Juventud
“Es la revolucion del partido del siglo 21. no importa si una solucion es de izquierda o derecha lo importante es que sea una solucion concreta”, escribió en su cuenta en la red social.
El militante proviene de la Dirección que está a cargo de Nicolás Pechersky, el ex tarjetero de boliches que escaló en el PRO y es conocido en Twitter como @supersifon.
De Agostino fue el encargado de llevar, en septiembre, su creación al Ministro de Cultura, Héctor Lombardi, quien hoy se sacó una foto con Macri y Federico Sturzenegger, el presidente del Banco Ciudad, quien portaba
la remera con la imagen de “Mauricio Revolucionario”.

HABÍA UNA VEZ...

Horacio Quiroga


(1879-1937)
A LA DERIVA (Cuentos de amor, de locura y de muerte, (1917)
 


         El hombre pisó blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque.
         El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.
         El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho.
         El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que como relámpagos habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.
         Llegó por fin al rancho, y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.
         —¡Dorotea! —alcanzó a lanzar en un estertor—. ¡Dame caña!
         Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.
         —¡Te pedí caña, no agua! —rugió de nuevo. ¡Dame caña!
         —¡Pero es caña, Paulino! —protestó la mujer espantada.
         —¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!
         La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.

         —Bueno; esto se pone feo —murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla.
         Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos, y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.
         Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentóse en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú.
         El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito —de sangre esta vez—dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte.
         La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente doloroso. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió a pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados.
         La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.
         —¡Alves! —gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.
         —¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! —clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.
         El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única.
         El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración.

         El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo. Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-Pucú.
         El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.
         ¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay.
         Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente.
         De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho. ¿Qué sería? Y la respiración también...
         Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...
         El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.
         —Un jueves...
         Y cesó de respirar.

CAFÉ DE LOS PATRIOTAS

Compañeros,
Los queremos invitar a la charla debate que se realizará en el Café de los Patriotas- Proyecto Comunidad con el compañero Eduardo Jozami, Director Nacional del Centro Cultural Haroldo Conti y miembro del Espacio Carta Abierta. 
Porque es necesario seguir dando las discusiones de fondo para profundizar el proyecto en este año electoral.
La cita es el sábado 30 de mayo a las 18.30 en Nicasio Oroño y Cucha Cucha. 
Los esperamos!
Para seguir comunicados los invitamos a seguirnos en Facebook:
https://www.facebook.com/FranScarzella

viernes, 29 de mayo de 2015

SOCIOLOGÍA Y LIBERACIÓN. ESCRIBE EL LIC. JUAN GODOY

El sable de San Martín y la Conciencia Nacional. Por Juan Godoy* 

COMPAÑERO, LIC. JUAN GODOY
"En sus afanes por la independencia, San Martín afirmaba que lo único importante es existir como Nación y luego ver cómo existir, porque empezar a existir señala ya el camino de una conducta de la existencia. San Martín, a quién solamente preocupaba nuestra existencia misma, adoptó una manera de empezar a existir-la manera de vivir su propia vida- y nos infundió con ello, para toda la historia una manera de ser Pueblo soberano en el concierto de la humanidad: la manera de la dignidad, de la justicia, del desinterés, de la soberanía sin egoísmos, de la generosidad". (Juan Domingo Perón. Cit. Urriza, M. (2007). San Martín y Bolívar vistos por Perón. Bs. As.: Coihue, pp. 35)


            El traslado del sable corvo del Libertador José de San Martín desde el Regimiento de Granaderos a Caballo al Museo Histórico Nacional resulta un hecho significativo que nos impone algunas reflexiones en torno a los avatares de la historia Argentina y a la conformación de una conciencia nacional.

            El sable acompañó Libertador durante todos los años de la lucha por la emancipación de la Patria Grande, resulta relevante resaltar que sirvió a ese proyecto, el de la liberación y unidad de Nuestra América, por eso cruzó la Cordillera (no con bandera Argentina como se ha dicho muchas veces, sino del Ejército de los Andes), junto con jefes chilenos, continuó camino hacia el Perú bajo bandera chilena, también con jefes trasandinos, peruanos, etc., y luego en su gobierno como Protector del Perú se observa nuevamente esta posición latinoamericana pues es integrado por personajes de lo que serán las “patrias chicas” de nuestra Gran Nación.


            Asimismo aparece San Martín negándose a que su sable sirviera para derramar sangre entre hermanos, dice el Libertador en carta a Estanislao López cuando la burguesía comercial porteña le pide que “baje” a reprimir a la montonera de Artigas: “cada gota de sangre americana que se vierte por nuestras disensiones, me llena de amargura. Paisano mío: hagamos un esfuerzo, transemos nuestras diferencias y dediquémonos solamente a destruir a los maturrangos que quieren volver a esclavizarnos” (Carta de San Martín a Estanislao López, 8-7-1819. Cit. Galasso, 2000: 302). El Ejército de San Martín es para la liberación, no para la represión en el orden interno. El sable tuvo la opresión por causa, y la Patria Grande como proyecto (compartido por Bolívar, quien termina la campaña en 1824[1]). Es un ejército para enfrentar la opresión extranjera.

            En este sentido también se enmarca que el Libertador legue su sable al Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, en tanto  la defensa de los intereses nacionales en la Vuelta de Obligado (1845), contra la invasión anglo-francesa. Le escribe a Guido con motivo de la agresión: “he recibido noticias bien desagradables de nuestra patria. Es inconcebible que las dos más grandes naciones del universo se hayan unido para cometer la mayor y más injusta agresión que pueda cometerse contra un estado independiente” (Carta de San Martín a Guido. 20-10-1845. Cit. Galasso, 2000: 548). Como se sabe, en su testamento dejará expresado que “el sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido, al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataron de humillarla”. (Testamento San Martín. Cit. Galasso, Op. Cit.: 545).

            Interesante línea de continuidad marcará Rosas cuando legue su sable al Mariscal Solano López por la defensa del Paraguay contra la Triple Infamia (a la que se debe sumar un cuarto actor: Gran Bretaña). Expresó Rosas “Su excelencia el generalísimo, Capitán General don José de San Martín, me honró con la siguiente manda: La espada que me acompañó en toda la guerra de la Independencia será entregada al general Rosas por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de la Patria. Y yo, Juan Manuel de Rosas, a su ejemplo, dispongo que mi albacea entregue a su Excelencia el señor Gran Mariscal, presidente de la República paraguaya y generalísimo de sus ejércitos, la espada diplomática y militar que me acompañó durante me fue posible defender esos derechos, por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido y sigue sosteniendo los derechos de su Patria". (Cit. en Rosa, 1964: 302)

            De este hecho se desprende una línea de continuidad, un “puente” entre el pensamiento del Mariscal Solano López, Juan Manuel de Rosas y San Martín, al menos, en torno a dos cuestiones: la defensa de la soberanía nacional y el proyecto industrial. En el caso de Rosas aparece la Ley de Aduanas de 1835 que protege la manufactura local, acerca de la misma José María Rosa afirma que restablece la manufactura criolla perseguida desde 1809, y la producción agrícola, casi extinta, haciendo renacer la riqueza del Virreinato (Rosa, 1967).[2]  En el caso de Solano López lleva a Paraguay a ser la nación más desarrollada de Sudamérica en base a un proyecto de desarrollo industrial endógeno[3].

Por último, en referencia a San Martín destacamos (en menor escala), la conformación en Cuyo del Ejército Libertador, para el cual San Martín hace un gobierno fuerte que interviene en la economía (con esta acción reemplaza la falta de una burguesía nacional), y a pesar de la oposición de la burguesía comercial porteña realiza una planificación económica de recursos, y moviliza a sus habitantes. Así, entre otras cosas, crea un impuesto de base directo sobre la tierra, otro a la compra-venta de propiedades, hace empréstitos forzosos sobre españoles y criollos opuestos a la causa revolucionaria, también confiscaciones, obliga asimismo a estancieros a entregar caballos, y otros animales, hace una fábrica de pólvora y piezas de artillería, se confeccionan los uniformes,  las mujeres del pueblo de Cuyo entregan telas para camisas y bolsos, cosen los uniformes del ejército, etc. Los arrieros hacen traslados gratuitos, los artesanos también colaboran sin pedir nada a cambio. Impulsa fuertemente la minería. Funda la fábrica militar, donde se hacen armas (cañones, balas, granadas, etc.), herrajes, y hasta calzado. Hace medidas proteccionistas en relación a los productos extranjeros. Interviene en conflictos entre patrones y trabajadores, a favor del aumento del salario para los últimos. Abre una escuela con el método lancasteriano, una biblioteca, unos jóvenes fundan un periódico. Le pide a las demás provincias ayuda: Tucumán envía monturas; San Luis, ponchos, frazadas; Córdoba, pólvora, espadas, sables, lanzas; San Juan y La Rioja, plomo. Libera esclavos, primero de los españoles opositores, luego a todos los de Cuyo. Incluso quiere liberar esclavos en todo el país, pero tiene mucha oposición. Galasso considera que (como en el caso de Paraguay), es la aplicación práctica del Plan de Operaciones de Mariano Moreno (Galasso, 2000)[4]. Es el pueblo movilizado por la emancipación.

En este sentido llamamos la atención acerca de la significación del sable, que nos lleva a romper con el anti-militarismo abstracto, como prenda de unión entre las Fuerzas Armadas y el Pueblo, expresada en diferentes momentos de nuestra historia, como la que destaca Jorge Abelardo Ramos que sostiene “la tradición nacionalista, democrática, popular, y revolucionaria del Ejército de San Martín se había perdido durante el predominio oligárquico y el nacionalismo aristocrático no podía restablecerla. Había que encontrarla de alguna manera. Esta histórica necesidad debía ser llenada por la iniciativa de la clase trabajadora y por la lucidez del político más audaz del Ejército. Resulta obvio señalar que nos referimos al coronel Perón y al 17 de Octubre” (Ramos, 1959: 17).

            El sable, luego de ser heredado por la hija de Juan Manuel de Rosas, es donado al Museo Histórico Nacional a fines del siglo XIX, sitio de donde fue el 12 de agosto de 1963 (en los años de la Resistencia Peronista), apropiado por un grupo embrionario de la Juventud Peronista, entre los que estaban “Cacho” Envar El Kadri, Jorge Rulli y Héctor Spina (el operativo lo hacen Osvaldo Agosto y Manuel Gallardo), finalmente Agosto y Gallardo son apresados y el sable devuelto al museo.[5] (Koening, 2013) El impreso arrojado al salir y luego enviado a las redacciones decía “Comunicado Nº 1”, estaba firmado por la Juventud Peronista, y afirmaba: “La juventud argentina se ve forzada a realizar un acto heroico (…) aquella espada, la purísima espada del Padre de la Patria, aquel sable repujado por la gloria, aquella síntesis viril y generosa por la Patria, por milagro de la fe, volverá a ser el santo y seña de la liberación nacional. Desde hoy aquella espada que un día el Libertador, en plena lucidez legara al brigadier general Juan Manuel de Rosas, por la satisfacción con que viera la defensa de su patria frente a las agresiones del imperialismo, dejó su reposo en el Museo Histórico Nacional para brillar de nuevo en magno combate por la reconquista de la argentinidad. Desde hoy el sable de San Lorenzo y Maipú, quedará custodiado por la juventud argentina, representada por la Juventud Peronista”. (Baschetti, 2012: 252-253) 


            Se pedía asimismo anular los contratos petroleros, y los convenios con trusts eléctricos, la libertad de todos los presos políticos, gremiales y del CONINTES, el levantamiento de la proscripción y la realización de elecciones libres, etc. Estas reivindicaciones aparecen nuevamente cuando dos años más tarde (el 19 de agosto de 1965), el sable vuelve a ser apropiado por la Juventud Peronista, esta vez lo esconden en un colchón y luego en una guardería de muebles usados hasta que el 4 de junio de 1966 es devuelto nuevamente, y llevado por el Gobierno de Onganía al Regimiento de Granaderos (Entrevista a Piovera, 3-4-2013)

            Este último domingo soleado, el recorrido del sable por las calles de la Ciudad de Buenos Aires (que hace recordar al de Bolívar que también cabalga por América Latina), fue acompañado por una multitud. Acto cargado de emotividad, bastaba ver a los niños y niñas vistiendo el traje, gorro y sable de San Martín (lejos de los héroes de historietas, películas y series que nos impone la colonización pedagógica). Ahora los niños y niñas de nuestro país pueden jugar a ser libertadores de la Patria Grande y soñar con serlo. Bastaba ver asimismo los ojos rojizos al ver pasar el sable y cuando el recibimiento del mismo a manos de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner de algunos que ya peinaban algunas canas, los cánticos patrióticos de las juventudes, la emoción de los granaderos a caballo ante los gritos del pueblo de “¡Viva la Patria!”, “¡Patria Sí, Colonia no!”, o el clásico (y siempre actual) “¡el que no salta es un inglés!”.

            Hernández Arregui opone en toda su obra dos identidades: la identidad nacional, como identidad del pueblo argentino y latinoamericano, contra la identidad de las clases dominantes, la oligarquía, ligada a las potencias imperiales. Hay una puja constante entre estos dos, pues las clases dominantes tiene una posición privilegiada, en tanto posee los medios para esparcir por todo el tejido social su visión de nuestro pasado nacional, de nuestras luchas, del lugar de nuestro país en el mundo, etc.  El imperialismo cumple aquí el papel de disolvente de las culturas autóctonas. El mismo pensador desarrolla la noción de conciencia nacional (Hernández Arregui, 2004), que es la lucha del pueblo argentino por su liberación,  aquí lo nacional entendido como popular. El domingo evidentemente se avanzó en la conformación de una conciencia nacional-latinoamericana.



*  Sociólogo, UBA



Bibliografía


Baschetti, Roberto. (2012). Documentos de la Resistencia Peronista. 1955-1970. Volumen 1. Buenos Aires: Campana de Palo.


Entrevista a Rodolfo Piovera. "No puedo ocultar mi admiración por aquellos muchachos de la JP”. Tiempo Argentino. 3-4-2013.


Galasso, Norberto. (2000). Seamos libres y lo demás no importa nada. Vida de San Martín. Buenos Aires: Colihue.


Hernández Arregui, Juan José. (2004). La formación de la conciencia nacional. Buenos Aires: Peña Lillo-Continente.


Koening, Marcelo. (2013). Vencedores vencidos: peronismo y anti-peronismo. Buenos Aires: Punto de Encuentro.


Pomer, León. (2011). La Guerra del Paraguay. Buenos Aires: Colihue.


Ramos, Jorge Abelardo. (1959). Historia Política del Ejército Argentino. Buenos Aires: Peña Lillo.



Rosa José María. (1967). Defensa y pérdida de nuestra soberanía. Buenos Aires: Huemul.



Rosa, José María. (1964). La Guerra del Paraguay y las montoneras argentinas. Buenos Aires: Peña Lillo.


Urriza, Manuel (2007). San Martín y Bolívar vistos por Perón. Buenos Aires: Coihue.



[1] La última batalla que libera a Nuestra América del yugo español es la batalla de Ayacucho liderada por el Mariscal Sucre.
[2] Destaca el autor, en la época virreinal, los tejidos de Cochabamba, centro fabril del Alto Perú, los algodonales en Tucumán que daban materia prima elaborada en el altiplano para los mineros de Potosí y de la población del norte, los astilleros de Paraguay y Corrientes que fabricaban hasta navíos de ultramar, la producción de carretas en Tucumán y Mendoza, la cría de mulas en Santa Fe y Entre Ríos, los talleres de arreos y Talabarterías en Corrientes, el aceite de oliva en Salta, La Rioja y Catamarca, etc. Con la ley se fomenta la actividad industrial con la protección de la herrería, platería, talabartería, se prohíbe exportar oro y plata, Córdoba y Tucumán hacen zapatos y tejidos, Tucumán también producía cueros, tintes, tabaco, y una incipiente producción de caña de azúcar, en Salta se hacían cigarrillos, objetos de alfarería, vinos como también en Mendoza, en Santa Fe se confeccionan tejedurías, en Corrientes se explota la construcción en madera, en Entre Ríos cueros curtidos, etc. (Rosa, 1967)
[3] En el Paraguay del Mariscal Solano López, el estado tenía el monopolio sobre las maderas de construcción, la yerba mate, existían los Campos de la patria y Monte, repartos de tierras a los indios, el desarrollo de una próspera industria metalúrgica, la primera línea telegráfica, una marina mercante con 11 barcos, industrias de fundición, el primer ferrocarril de América del Sur, fábricas de armamentos, hornos de fundición, ausencia de empréstitos extranjeros, etc. Véase Pomer, León. (2011). La Guerra del Paraguay. Buenos Aires: Colihue.
[4] Destaca Galasso que lo pueden haber influido Thomas Guido, Manuel moreno, o Rodríguez Peña, todos morenistas con relación con San Martín.
[5] La devolución del mismo fue realizada por medio de un ex Capitán, Philipeauz, ligado al General Valle que en 1956 había sublevado las unidades militares en La Pampa, y se salvó de los fusilamientos. (Koening, 2013)