jueves, 27 de marzo de 2008

No lo olviden. El pueblo argentino la votó


Si vos trabajas en el Indec lo debés haber pensado. Y si trabajas en el IPC lo habrás meditado por partida doble. Observen de qué lado viene el disparo. Por eso hay que parar toda esta locura. Lo mal que le está haciendo a la sociedad y al humilde más aún. Por eso, Dra Cristina Fernandez necesitamos que su discurso tenga una muy compleja mezcla. Habrá que poner en la fuente el más refinado sentido común, la mayor capacidad y conocimiento del tema, una gran dosis de sensibilidad social y un manejo importante de sus virtudes negociadoras; casi una danza. Ud. posee todas esas virtudes por títulos y honores pero, ser mujer, le da ese toque intuitivo tan importante....Con toda la fe, Ud. logrará lo mejor para todos
Los economistas tradicionales explican que los precios se fijan en el
mercado en la libre concurrencia de la oferta y la demanda. Según la teoría,
cuanto más elevado es lo primero que lo segundo los precios bajan, y al
revés cuando la relación es inversa. Desde hace varios meses los analistas
del establishment insisten con que el actual proceso de alza de precios se
debe a la insuficiencia de la oferta para satisfacer una demanda creciente.
Esa debilidad -explican- tendría su origen en que la inversión no es tan
dinámica como para responder en tiempo a la presión que ejerce la demanda de
bienes. Esta es una explicación de manual de texto para una realidad un poco
más compleja debido a que gran parte de los mercados domésticos no son
competitivos ni transparentes. Igualmente ese diagnóstico lineal es el
dominante en el saber convencional Si en ese escenario de tensión, la oferta es
restringida por la fuerza, con una demanda que no disminuye, los precios se
dispararán. Eso es lo que está pasando hoy con los alimentos de la canasta
básica. Si suben esos productos los más afectados serán los sectores más
vulnerables de la sociedad.
Por eso resulta un caso interesante para estudiosos de la sociología o de la
psicología de masas el apoyo de una parte de la población a un lockout
patronal que produce desa-bastecimiento. O sea, una disminución drástica de
la oferta que provoca una fuerte alza de precios. Las cacerolas de la clase
media y alta, con el acompañamiento de gran parte del mundo mediático, están
reclamando, lo sepan o no, aumentos de precios de los alimentos. Argentina
ya puede sumar así una cucarda más en su pecho para ratificar la categoría
de campeón en el concurso mundial de país insólito. Es probable que ese
incremento de precios no vaya a afectar en gran medida esos presupuestos
familiares debido a que sus ingresos se ubican del medio para arriba de la
pirámide. Pero tendrán un efecto contundente para asalariados y postergados.
En la década del ochenta fue el golpe de mercado y en los noventa el golpe
del riesgo país. Ahora se ha producido el golpe inflacionario, la
exteriorización más violenta de la presente puja distributiva.




2 comentarios:

Carlos Navarro dijo...

Bravo compañeros ( si no me tiembla la mano cuando los llamo así).
No ha que desmovilizarnos pues la lucha es lo único que no nos puedes arrebatar

Marta P. dijo...

Creo Carlos que ambas cosas son útiles; la movilización y el análisis. Porque a Cristina hay que acompañarla en sus términos.Y ella tiene una forma racional de encarar las cosas. El siglo XXI nos obliga a posicionaremos con el corazón en la mano pero la cabeza bien fría y pensante. Por eso estoy orgullosa de ella. Porque es firme pero no agresiva y sabe de lo que habla.