martes 31 de enero de 2012

NUESTRA PRESIDENTA; NUESTRO ORGULLO

Cristina, y la oposición sin líderes ni militantes
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner sigue ocupando el centro de la escena ante una oposición sin líderes n
i militantes. Los que fueron candidatos, veranean en silencio, mientras los medios periodísticos ocupan el verdadero rol opositor. Eso sí. Las empresas no se presentan a elecciones, aunque influyen. “Los grupos monopólicos lo saben desde hace mucho”, dice el vicegobernador Gabriel Mariotto, artífice de la nueva ley de medios audiovisuales. “La información es poder”, suele agregar.En Argentina el debate se profundizó con las discusiones por la nueva ley de radiodifusión, conocida como Ley de Servicios de Comunicación Audivisual. Algo que cambió en parte el curso de una historia, en la que “el que la contaba era solamente un sector, siempre el mismo”, puntualiza también el propio Mariotto. La polémica instalada en el ´09, periodismo militante vs. periodismo “independiente”, no cesa. Es obvio que el kirchnerismo tiene militantes. Algo que hoy es difícil de encontrar en el radicalismo. Imagen lejana del alfonsinismo en el gobierno en la vuelta de la democracia, elecciones del 30/10 del´83; sólo un buen recuerdo en el partido que fundó Leandro N. Alem en 1890.Algo parecido ocurre con la coalición de Elisa Carrió -tuvo tres millones de votos en 2007, algo que se tornaría irrepetible a través del tiempo- y en menor
medida la nueva expresión política que encabezó el socialista santafesino Hermes Binner. El resto abandonó ese mar inmenso que es la práctica política como búsqueda del poder, salvo “la esperanza blanca” , conocida como Mauricio Macri o “el señor veto”.Curiosamente, o no, porque eso es ejercicio democrático, en el ámbito de la propia ideología que llevó a Néstor Kirchner primero y luego a Cristina a la presidencia de la Nación, hace casi 9 años -el peronismo según sus nuevos tiempos y protagonistas- se expresan los matices, como por ejemplo el instalado entre el gobierno y el líder de la CGT, Hugo Moyano.De otro lado y en síntesis: los grupos monopólicos de la prensa que no cesan en sus agresiones a la institucionalidad y la oposición política estrictamente hablando, que desde el Congreso o

fuera de él apuesta al vacio.Las andanadas contra Guillermo Moreno se entienden en ese sentido, las corporaciones se irritan ante un proyecto político, como el que encabeza la presidenta, que pone al Estado de Derecho como garantía y regulación de los derechos de todos. Esa oposición, una vez más, apunta al vacio, como lo hicieron sus “padres” cuando, en 1971 el economista Aldo Ferrer, uno de los fundadores del Grupo Fénix y actual embajador en Francia, ya hablaba de “vivir con lo nuestro”.Tuvieron que irrumpir las luchas populares. Las que a partir de la primera década volvieron a encarnarse en el peronismo, esta vez bajo el liderazgo primero de Néstor Kirchner y después, como en la actualidad, de Cristina; como decíamos al principio, la conductora de un proyecto con militancia. Y no sólo en la redes sociales, sino en la encarnadura de todos los días, justo lo que no soportan las corporaciones mediáticas y sus mandantes de la oposición.


Investigó José Luís Ponsico