Ayer la Ciudad de Buenos Aires recibió una nueva dosis de este irracional invento argentino: "Los Barrabravas".
Denominar "BRAVOS" a estos imberbes que sólo se animan a cometer sus tropelías en grupos cobardes contra un tipo.
Que no poseen el más mínimo código de honor ni ideal, sólo siguen como las ovejas cobardes que son, las directivas de mafiosos intereses, es darles el mismo calificativo que el de un indio cuando defendía su tierra munido de una lanza contra rifles: ¡ESO, ES SER UN "BRAVO"!

Estoy indignado y caliente.
No voy a descubrir nada nuevo con ésto que escribo, sobre este flagelo: está todo dicho, sólo falta la parte esencial: ACTUAR.
Pero si, no voy a dejar pasar una cuestión que me gustaría exponer en pocas palabras para no aburrir con mi diatriba al abrumado lector, que ya soportó el embate de los medios con este tema en el día de ayer.
El señor Jefe de Gobierno, Macri, creó una policía que particularmente fue diseñada para la contención y represión del delito en el ámbito público.
¿Y hace falta decir que una POLICÍA que proviene y cobra sus salarios gracias a los impuestos (tan generosamente elevados por el Ingeniero en cuestión) que son del ámbito de Gobierno de la Ciudad debería custodiar sus propios hospitales?

Quedan muy mononos estos chicos y chicas con su uniforme tan antipáticamente británicos por la peatonal Florida o en sus flamantes móviles con doble cámara de seguridad y aire acondicionado... pero en los lugares que son de riesgo (Y ESTO LO CONOCEN MUY BIEN YA QUE PARA ESO SE DISEÑAN LOS MAPAS DEL DELITO) brillan por su ausencia.

Se olvidaron los que comandan esta fuerza que en su LEY ORGÁNICA y entre sus atribuciones figuran las de:
-Prevenir la comisión de delitos, contravenciones y faltas-
-Mantener el orden y la seguridad pública-
Lesiones en riña (artículos 95 y 96, Código Penal).
Abandono de personas (artículos 106 y 107, Código Penal).
Violación de domicilio (artículo 150, Código Penal).
Usurpación (artículo 181, Código Penal).
Daños (artículos 183 y 184, Código Penal).

Todos y cada uno de los artículos que figuran arriba fueron vulnerados en el Santojani ayer mientras médico y pacientes huían desesperados.
Los mismos médicos y pacientes que con sus impuestos, el pago de infracciones de tránsito, el sellado que cobraban en los CGP para documentos, matrimonio, etc etc... mantienen el bolsillo de una Policía que igual que el color y el diseños de sus uniformes, parece haber copiado también la flema y la mirada fría y despectiva de los policías británicos.
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