domingo, 26 de febrero de 2012

LOS BUITRES SE TIRAN EN PICADA II


Ayer, se intentó un análisis sobre el comportamiento de los medios concentrados y cierta oposición como buitres en torno a la catástrofe (en esta caso la tragedia de Once) y acerca de los caminos a seguir por el Gobierno Nacional. Sin lugar a dudas, detrás de la crítica de aquellos medios sólo se esconden brutales operaciones, que bordean lo conspirativo.Escribimos ayer “los ayes de las víctimas aún se escuchaban entre los fierros retorcidos de la formación del Sarmiento siniestrada en la estación Once, cuando el diario La Nación hizo punta en eso a lo que no tienen acostumbrados cierta oposición de derecha e “izquierda” y la corporación mediática que los amplifica: estar al acecho de los accidentes e incluso de algunos errores gubernamentales, para lanzarse como aves de rapiña, con un método conocido, el de la manipulación de la sociedad en torno a sus intereses”.Y recordábamos que la misma mañana de la tragedia, el diario La Nación cargaba con su artillería manipuladora y que ese fue el santo y seña para que el resto del aparato de medios hegemónicos saliese a la arena, sin piedad También puntualizamos que “diversos sectores que acompañan al diseño de país inaugurado en 2003 piden y confían en que el Gobierno finalmente dará la solución política que requiere el sistema ferroviario y de transporte público en general. El dramático episodio en la estación Once es un punto de inflexión.
Que un sentir amplio en la sociedad, ese que indica reconocimiento por lo hecho hasta ahora, para garantizar que entre las políticas inclusivas, los trabajadores en general tuviesen acceso al transporte público, mediante la aplicación de subsidios; pero que, instalados en un nuevo país (como consecuencia justamente de esas políticas gubernamentales de ampliación ciudadana concreta), reclama como imperioso acabar con la matriz privatizadora, heredada de los años de plomo neoliberales de lo ’90.
Y recogimos datos sobre el carácter “flagrante” de la histórica responsabilidad de TBA, para subrayar después que “el coraje de Néstor Kirchner primero, y de la presidenta después dieron suficientes ejemplos respecto de cómo tomar la iniciativa política; allí están las gestiones de Aguas, Aerolíneas, el Correo y otras líneas ferroviarias. Ese mismo coraje seguramente se manifestará una vez más en las próximas horas, más allá de las indagaciones y las conclusiones judiciales sobre los hechos de la estación Once, para avanzar hacia el fin definitivo de la siniestra herencia que aun perdura de aquellos años ’90. La jefa de Estado también dejó en claro, en reiteradas oportunidades, su capacidad para leer los tiempos políticos de sus iniciativas capitales”.
Transcurrió el viernes y el sábado y la aparición del cuerpo sin vida Lucas Menguini Rey disparó con intensidad mayor lo que esa cierta oposición y sobre todo los medios hegemónicos venían ofreciendo: su sobrevuelo como aves de rapiña sobre la tragedia ajena, para satisfacer, una vez más, esa especie de obsesión enfermiza contra el gobierno nacional, la que, en realidad, expresa un despliegue de operaciones pensadas en términos de estrategia, y volvemos a decirlo, con ensueños de destitución.
Sólo así puede explicarse el oxígeno brindado por esa prensa a una metralla constante y anónima desde la redes sociales, con injurias a los funcionarios del Ejecutivo y hasta con un efímero y torpe intento de instalar una suerte de “que se vayan todos”. Los buitres son así, peligrosos.
Por el otro lado, y envueltos en una angustia cuya profundidad sólo ellos serán capaces de comprender, los familiares directos de Lucas Menguini Rey pedían “paz y tranquilidad”. “Ninguna imagen vale violentar un momento tan sagrado”, dijeron en un comunicado difundido anoche.
En clara referencia a la prensa que nosotros calificamos de buitre, la familia Menguini Rey pidió “con toda sinceridad y de corazón que nos ayuden a hacerlo solos, entre quienes lo queríamos”. Y continúa: “dennos la tranquilidad de no tener que escondernos, de no tener que evitar las cámaras, de no tener que correr para subirnos a autos. Ninguna imagen vale violentar un momento tan sagrado. Entiéndannos”.
En tanto, el ministerio de Seguridad de la Nación brindó detalles sobre el hallazgo del cuerpo del joven, 60 horas después del trágico accidente, señalando señala que el cuerpo, encontrado por personal de la Policía Federal, estaba en ese lugar “vedado a los pasajeros, que se hallaba en desuso y sin comunicación con el interior del mismo por hallarse las puertas clausuradas”.
“Este reducto -agrega el documento- había sido totalmente deformado por el impacto entre el tercer y cuarto coche, producto de la incrustación de aproximadamente 60 cm. entre uno y otro” ante lo cual “se procedió entonces a romper la puerta mediante la utilización de elementos de efracción”.
Tras esta maniobra, “se pudo verificar que en el espacio comprendido entre el tablero de maniobras y la pared que había sido achatada por el impacto, se encontraba sobre el suelo y debajo del tablero un cuerpo sin vida dentro del punto de impacto entre los dos vagones”.
“Los policías abrieron las paredes a fin de liberar el cuerpo que luego fue remitido a la Morgue Judicial”, donde fue identificado como el del joven que permanecía desaparecido.
El texto señala que el operativo se inició en base a instrucciones de la ministra de Seguridad, Nilda Garré, tras lo cual el Jefe de la División Cuartel IV – Recoleta-, comisario Raúl Abuin, dio con indicios de que entre los restos de la cabina del motorista del cuarto vagón podría haber un cuerpo.
En esa instancia, solicitó presencia de personal de la División Sarmiento y realizó una consulta al Juzgado interventor a cargo de Claudio Bonadío, quien dispuso que concurran los servicios de la Superintendencia de Policía Científica y de la Superintendencia Federal de Bomberos, con la comparecencia de dos testigos.
Pero no, la prensa buitre no entiende ni de pedidos familiares ni de acciones oficiales en momentos de catástrofes. Especula, acusa; y, sobre todo, opera en términos políticos con sus artes manipuladoras bien aprendidas. Un ejemplo de ello, los provocadores títulos y recortadas informaciones que temprano aparecieron en la página digital del diario Clarín.
Las aves de rapiña no tienen paz.