Quizá la clave haya que buscarla no en Malvinas ni en Londres, sino en Bruselas. Allí, durante una cumbre de mandatarios d
e la Unión Europea, el primer ministro, David Cameron, dijo que no bloquearía más el uso de instituciones de la Unión Europea para la instrumentación de un pacto de estabilización económica del cual el Reino Unido se autoexcluyó en diciembre pasado.Su marcha atrás en el veto lo convirtió ayer en objeto de ridículo de parte de la oposición en la Cámara de los Comunes y causó la ira de sus correligionarios euroescépticos de cuyo apoyo depende, paradójicamente, para mantenerse al frente del gobierno de coalición que comparte con los proeuropeos liberales demócratas.El parlamentario tory Bernard Jenkin calificó de "retroceso" el cambio en la retórica de Cameron. Su correligionario, Douglas Carswell, fue más allá al comparar la credibilidad de la posición de Reino Unido con los bonos del gobierno griego.Es probable que el cronograma del anuncio del envío del destructor al Atlántico Sur haya sido programado para dirigir un mensaje capaz de calmar los ánimos puertas adentro. Esta no es la primera vez que Cameron busca apaciguar a sus correligionarios nacionalistas con gestos que recuerdan los tiempos cuando Gran Bretaña era la gran dueña de los mares.Esto se hizo últimamente más frecuente a raíz del ajuste económico. La pesadilla de verse ante la imposibilidad de recobrar las islas Malvinas -un fantasma evocado este fin de semana por el ex jefe del ejército general sir Michael Jackson- se ha convertido en un mantra que repiten una y otra vez todos aquellos que buscan que el sector de defensa sea exceptuado de los recortes presupuestarios.Habrá que ver si el despliegue del HMS Dauntless les ayuda a recobrar el sueño, pero ésa sería, al menos, la intención. "Esto envía un mensaje poderoso y oportuno a la Argentina de que a Gran Bretaña hay que tomarla en serio cuando se trata de defender a las Falklands", celebraba ayer el tory tradicionalista Julian Brazier. Una vez más, la táctica de Cameron de neutralizar críticas con una dosis de nostalgia patriótica parece haber surtido efect, pero no en el largo plazo. En el mudo actual ciertas políticas se vuelven totalmente en contra.
Ayer, la Cancillería rechazó la idea de "militarizar" el conflicto por la soberanía de Malv
inas y "lamentó" que el nieto de la reina Isabel II venga "con el uniforme del conquistador" Tras conocerse la información de que el Reino Unido enviará a las Malvinas un buque destructor supermoderno, la Cancillería rechazó la idea de "militarizar" el conflicto por la soberanía del archipiélago y "lamentó" que el príncipe Guillermo viaje al Atlántico Sur "con el uniforme del conquistador" y "no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones".Esa forma de describirlo llamó la atención en la prensa británica y en algunos medios de otros países. La denominación fue destacada en las crónicas que dan cuenta de la noticia de la llegada del príncipe Guillermo a Malvinas y del anuncio del envío de un buque destructor de la Royal Navy al Atlántico Sur.Los diarios del mundo no tardaron en replicar la descripción de de Guillermo como "conquistador". El Daily Mail , The Telegraph , el Mirror , The Guardian , The Huffingston Post y los estadounidenses The Washington Post y la CNN publicaron notas al respecto.
El HMS Dauntless cuenta con más de 50 misiles además de ametralladoras y cañones. Tiene la capacidad de destruir blancos enemigos en 10 segundos. Puede rastrear cientos objetivos al mismo tiempo. El destructor llegará para vigilar la zona a poco de la visita del príncipe William La nave de la Marina Británica que llegará próximamente a Malvinas es un destructor de tipo 45 equipado con misiles antiaéreos Sea Viper. Entró en servicio en 2010 y cuenta con un desplazamiento de 8.000 toneladas. Fue construido con materiales especiales. Su sistema Sea Viper, que consta de un radar de rastreo de función múltiple Sampson con un radio de alcance de 500 km, alcanza a rastrear cientos de blancos en simultáneo, incluso objetos en la estratósfera como misiles balísticos.E
l HMS Dauntless posee 8 misiles antibuque RGM-84 Harpoon, 10 misiles cruceros contra blancos en continente BGM-109 Tomahawk, 30 misiles superficie-aire de alcance medio Aster-15, 18 misiles superficie-aire de largo alcance Aster-30, 2 cañones Oerlikon de 30mm, 2 cañones anti-misiles de 20mm Phalanx y 8 ametralladoras.Ayer, el gobierno del Reino Unido anunció que esta será la nave que partirá "en los próximos meses" -a finales de marzo, según el diario Portsmouth News, de la ciudad donde tiene su puerto base- para reemplazar la fragata que patrulla actualmente las Islas Malvinas. El ministerio de Defensa señaló que se trataba de un "despliegue de rutina" y no de una respuesta a la reciente escalada verbal entre ambos países al acercarse el 30º aniversario de la guerra que los enfrentó en 1982. "El despliegue del HMS Dauntless en el Atlántico Sur está previsto desde hace tiempo, es totalmente de rutina y reemplaza otro buque de patrulla", declaró un portavoz de la Marina citado en un comunicado del ministerio. "La Marina Real tuvo una presencia continuada en el Atlántico Sur desde hace muchos años", agregó. Ante el anuncio, el gobierno argentino acusó al Reino Unido de intentar militarizar el conflicto por las Malvinas, al tiempo que lamentó la próxima llegada al archipiélago austral del príncipe William. "La República Argentina rechaza el intento británico de militarizar un conflicto sobre el cual las Naciones Unidas ya se han expedido en numerosas ocasiones y han indicado que ambas naciones deben resolver e
n negociaciones bilaterales", señaló un comunicado del ministerio de Relaciones Exteriores argentino.Agregó que "el pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme de conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones".El anuncio del envío de este barco se produce en medio de una escalada verbal entre los dos países por la soberanía de las Malvinas, especialmente tras la decisión del Mercosur de prohibir el ingreso en sus puertos de buques con pabellón de este archipiélago bajo dominación británica desde 1833, en solidaridad con la reivindicación argentina.Además, el 2 de abril se cumple el 30º aniversario de la guerra de 74 días entre ambos países, en la que murieron 649 argentinos y 255 británicos y que terminó con la rendición de la nación sudamericana.
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