lunes, 27 de agosto de 2012

HOY LA VUELTA DE CAPUSOTTO Y EL ESTRENO DE MUÑECOS DEL DESTINO



En 2011, la dupla formada por Diego Capusotto y el guionista Pedro Saborido decidió tomarse un descanso de la televisión, luego de terminar la sexta temporada del ciclo Peter Capusotto y sus videos: un programa de rock , para preparar la película Peter Capusotto y sus tres dimensiones. El film se estreno a fines de enero de 2012 y en poco más de un mes en cartelera superó los 250.000 espectadores y una recaudación de 8,3 millones de pesos.

Esta noche, a las 22.30, en la Televisión Pública empieza la séptima temporada del programa que se verá los lunes en ese horario. Serán ocho episodios en los que estarán algunos personajes conocidos, como Violencia Rivas, Bombita Rodríguez, el reggaetonero Latino Solanas y el músico judío Kosher Waters. El que al parecer no estará es Pomelo.

"Pomelo ya está en el imaginario que pertenece a un circuito que está emparentado con el rock, que ya hizo de las suyas, pero es un personaje que no sé si lo vamos a seguir haciendo. Ya está, como tantos otros, porque también a veces nosotros solemos ser espectadores de nuestro propio programa y hay personajes, incluso de los clásicos, que nos resultan más contundentes que Pomelo para seguir haciéndolos. Hay una voluntad de encontrarle a Bombita o a Violencia otras historias. Pueden ser «las nuevas aventuras de...», mientras que por ahí Pomelo ya no tiene nuevas aventuras", explica Capusotto

Pero también este año aparecerán nuevos personajes a los que estuvieron imaginando y dándole espesor el autor y el protagonista del programa. El primero de ellos es Pepito, un chico de 6 años que tiene un amigo invisible, el Gordo Vivencia, ex encargado de seguridad del dúo musical Vivencia -célebre a mediados de los años 70 y principios de los 80- que se corporiza en el mundo real y comete todo tipo de desmanes.

Otro sketch será "Yo estuve ahí", en el que un fanático del rock, obsesionado por llegar lo más cerca posible del escenario, puede, por ejemplo, durante un show de Judas Priest trascender dimensiones y avanzar a través de un mar de cuerpos sudorosos hasta transportarse a un recital de The Pet Shop Boys, a un acto de Daniel Scioli o a una conferencia de Paulo Coelho.

También estará el sketch "Dios, el contestador", en el que la máxima autoridad celestial, agobiada por la demanda crónica del tema de León Gieco "Sólo le pido a Dios", decide ejercer su legítimo derecho a réplica. La canción "Sólo le pido a León" que compone funciona como un esmerado y violento discurso en el que reclama a la humanidad que se haga cargo de una vez por todas del libre albedrío.

Finalmente también estará el Cacho Macaulayculkin, que era un tipo inteligente al que le gustaba hacer chistes malos. Para que no lo tomaran por tonto se le ocurrió coronar la gracia con una frase: "¿Cómo está el mar? Como siempre, al lado de la playa. ¡Cuac!", costumbre que lo termina llevando a una granja para adictos a las muletillas televisivas.


TELENOVELA CON ACTORES DE GÉNERO

Luego del programa de Capusotto, los lunes, a las 23.30, en la Televisión Pública, se podrán ver los episodios de Muñecos del destino, una innovadora propuesta que es nada más ni nada menos que una telenovela interpretada con marionetas de tela. Este programa fue producido en Tucumán con el apoyo del Plan Operativo de Promoción y Fomento de Contenidos Audiovisuales Digitales para TV.

La historia transcurre en una reproducción de la ciudad de Tucumán hecha en miniatura. Las escenografías son construidas con un criterio realista que busca combinar las fachadas y exteriores de muchos de los lugares más típicos de la provincia y sus interiores, mezclando ambientes de las telenovelas clásicas con una representación verosímil aunque irónica de las casas que allí existen.

 
Marionetas de tela y una ciudad en miniatura. 

Los títeres que interpretan esta historia se caracterizan por tener solamente ojos. No poseen boca ni gestos faciales de ningún tipo, lo cual plasma una propuesta visual que plantea un fuerte contraste con el clima humorístico y melodramático de la serie.
El proyecto demandó la participación de más de 50 personas entre técnicos, artistas plásticos y actores. Fue importante para la producción tucumana, ya que fue el primer producto a esta escala realizado íntegramente por tucumanos en todos los escalafones de la producción. La miniserie también contó con el apoyo de la Universidad Nacional de Tucumán. Una propuesta para observar por su originalidad.